• 28 noviembre 2021 08:50

El Ayuntamiento de Huelva inicia una campaña intensiva en la ciudad

Hispanidad Radio
  

Este año se ha reforzado la plantilla, con tres equipos de tarde, integrados por 11

operarios más

El Ayuntamiento de Huelva inicia una campaña intensiva de poda en la ciudad, porque como
explica la concejala de Hábitat Urbano e Infraestructura, Esther Cumbrera, “aunque estos
trabajos se realizan durante todo el año, de noviembre a mayo se reactivan los equipos para
la poda tanto en altura, como desde el suelo”
. En este sentido, Cumbreras ha informado que
“este año, además, se ha reforzado la plantilla, integrando 11 operarios, para incorporar tres
equipos que trabajarán por la tarde, para aligerar los tiempos”
.
El refuerzo ha sido posible gracias a la ampliación del Plan de Acción de Mejora de la
Limpieza en la ciudad aprobada en Pleno el pasado mes de julio, que supuso el incremento
de un 15% de la plantilla en Parque y Jardines, así como el aumento de la inversión mensual
en unos de 40.000 euros para cubrir 483 jornadas más de trabajo distribuidas en turnos de
mañana, tarde y noche.
Esther Cumbrera explica que “abordamos unos 13.000 árboles incluidos en el calendario de
poda anual de mantenimiento
, adaptado a las necesidades de cada especie, en función de su
ciclo biológico, la retirada de frutos, el control de enfermedades o la ornamentación”
. En este
sentido ha puntualizado que “evitamos las podas extremas y drásticas que dañan las especies
y atendemos principalmente las podas de riesgo para generar espacios verdes
que generen
confort térmico, aprovechando sus efectos descontaminantes”. Desde el Ayuntamiento de
Huelva “consideramos la arboleda frondosa y de buen porte como un aliado fundamental
para ornamentar la ciudad”.
Según la ubicación y fisonomía de los ejemplares, las tareas de poda se realizan tanto en
altura, como desde el suelo.
Para la poda en altura, la ciudad cuenta actualmente con tres equipos provistos de
plataformas elevadoras de 8, 12 y 18 metros de altura respectivamente. Cada equipo está
integrado por oficiales podadores con vehículos de poda, camión de brigada o pulpo de
recogida con conductor, además del apoyo de uno o dos peones para la recogida de restos. Se
encargan de los árboles y arbustos que debido a su porte no pueden podarse desde el suelo,
incluyendo todas las palmeras, unas 2.000 unidades aproximadamente al año y los árboles de
medio y gran porte de hoja caduca, como olmos, plátanos o melias, pudiendo abarcar unas
3.000 unidades al año. En cuanto a la arboleda de hoja perenne, como naranjos o ligustrum,
necesitan de poda anual los 5.000 naranjos de la ciudad, mientras que se realiza una poda de
recorte en unos 1.500 ejemplares más, de distintas especies.
En cuanto a las labores de poda desde el suelo, se llevan a cabo por cinco equipos integrados
por dos o tres operarios y un camión brigada para la recogida de restos
que realizan el
pinzado y refaldado de árboles de porte pequeño como tipuanas, prunus o jacarandas,
principalmente de noviembre a mayo, cubriendo unas 1.000 unidades e incorporándose
después al dispositivo de poda de naranjos, con la utilización de andamios
.
Por otro lado, además del refuerzo de personal, canastas y camiones de caja abierta para la
recogida de restos, este año se ha incorporado una canasta de 26 metros para arboleda de
gran porte, que cubre las necesidades de poda de unos 150 ejemplares de distintas especies y
palmeras que exceden de la altura estándar.
En el arbolado urbano, la poda es necesaria para prevenir el riesgo de caída de ramas y para
controlar el tamaño de árboles cuya ubicación no permite su desarrollo completo.
En cuanto
a circunstancias de riesgo, se incluyen elementos que obstaculizan el tránsito de peatones y
vehículos o tapan señales de tráfico. Además, las labores se aprovechan para adecuar los
árboles al espacio en el que se encuentran, suprimir ramas afectadas o secas y sanear las
copas.
Por último, en la programación de estas actuaciones, es importante adelantarse a la
caída de los frutos del árbol al suelo, como los dátiles o las naranjas, para evitar los riesgos
de accidentes y la suciedad que provocan.