• 24 septiembre 2021 15:02

Hemos sido ejemplares. Ahora, ¡manifestemos nuestra Fe en las calles!

PorToni Garrido

Sep 14, 2021
Hispanidad Radio
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Los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Sevilla (Sevilla, Asidonia-Jerez, Cádiz y Ceuta, Canarias, Córdoba, Huelva y Tenerife) aprobaron un comunicado conjunto en el que consideraban «la conveniencia de retomar la normalidad del culto externo».

Esta mañana, los cofrades de Huelva recibíamos una noticia inmejorable, nuestro Obispo, Don Santiago Gómez, ratificaba un comunicado episcopal conjunto en el que se apreciaba la vuelta a la normalidad en las manifestaciones religiosas fuera de los Templos. Hay que subrayar que nuestro Pastor permite, desde hace meses, la celebración de cultos en las calles, pero con medidas pertinentes, algo que pudimos vivir en el Vía + Crucis del Cristo de la Providencia y en la procesión en andas de la Virgen de la Cinta por los alrededores de su Santuario. No obstante, la publicación matinal de los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Sevilla (a saber, Sevilla, Asidonia-Jerez, Cádiz y Ceuta, Canarias, Córdoba, Huelva y Tenerife) presentaba el visto bueno a la recuperación de la normalidad en las procesiones; esto es, a mi entender, celebrar nuestras costumbres como siempre, con costaleros y con músicos.

La noticia llega justo en un momento en el que los cofrades nos quejábamos de ser los únicos que no podíamos volver a nuestra idiosincrasia. Había manifestaciones en las calles de Barcelona; partidos de fútbol, tenis y baloncesto en todo el país; bares, discotecas, teatros y cines con público; pero… ¡ay si los cofrades queríamos celebrar cultos externos! «¿Ahí no hay covid?» o «¿Tanta necesidad hay de sacar los pasos?» eran los habituales comentarios en los muros de Facebook de los que ignoran por completo cuál es nuestra función y el sentido que brota de esta fuente inagotable de llevar la Fe a todos sin excepción.

¡Qué atrevida es la ignorancia! Mientras esos usuarios escribían en su móvil aquellos aviesos comentarios tomándose una copa en un bar lleno (algo razonable y fantástico, no me malinterpreten), nosotros no podíamos manifestar nuestra Fe en público como solemos hacerlo. Oigan, es más, nos dedicábamos a dar de comer al hambriento y dar de beber al sediento. No pueden decir lo mismo de todos los sectores de la sociedad.

Las Hermandades han sido ejemplares. Todas. Sin excepción. Han arrimado el hombro en el peor momento y han sobrellevado esta dura situación en la que se encontraba en peligro el mantenimiento de los locales de ensayo de las bandas de música o las cuentas de las Hermandades, ya que apenas recibían ingresos, ni si quiera en Colombinas, espacio en el que, al aire libre, se podrían haber recaudado beneficios muy necesarios para pagar a profesionales que también comen, como artesanos, tallistas, orfebres, imagineros, floristas y un largo etc.

Más mérito aún hay que darle a las Cofradías onubenses, pues, pese a la situación, han volcado ingenio e ilusión en sus hermanos y han llevado a cabo importantes proyectos, ayudando, con ello, a los profesionales antes nombrados y contribuyendo a enriquecer nuestro patrimonio artístico y cultural. La próxima Semana Santa será muy distinta a la última con pasos en la calle. No sólo por la histórica efeméride que supone dejar atrás los nefastos efectos de una pandemia, sino por la gran transformación que las Hermandades van a experimentar, luciendo nuevos mantos procesionales bordados, el dorado completo de los respiraderos, estrenando el hábito nazareno (el caso de la Hdad del Prado) o realizando Estación de Penitencia con dos pasos, por primera vez (la Hdad del Perdón).

Pues bien, ahora es nuestro momento. Ahora que la incidencia es la más baja en estos últimos 13 meses (98 casos por cada 100.000 habitantes en Andalucía, según el Portavoz de la Junta) y que las previsiones de la OMS son optimistas (apuntan que en 15 días habremos llegado a una normalidad establecida en una tasa de 25 casos por cada 100.000 habitantes), es el momento de volver a revivir. Así lo entienden los Obispos que suscriben el comunicado y a los que los cofrades les agradecemos su valentía. La Iglesia debe permanecer activa, debe seguir evangelizando y llegando a cada esquina. Y, poco a poco, vamos llegando a la Luz del final del túnel. Muy poco a poco, la Patrona nos guía en el camino. Muy poquito a poco, ¡valientes! Que pronto estará el Señor en la calle.

Es la hora de revivir la mañana en familia previa a la procesión, la Cruz de guía en la puerta del Templo, el reencuentro con los amigos, coger sitio en aquella esquina especial, que tu niño sonría con su «bola de cera», recordar a los que ya no están, crujir la madera bien fuerte, escuchar el llamador, oler a dulce incienso y ver cómo asoman los ciriales. Hay que recuperar el tiempo perdido. Hay niños que aún no han salido en su Hermandad y veteranos que desean vivir estos momentos, aunque sea, una vez más. Ya se ven los respiraderos, relucientes a más no poder. Ya entona la corneta. Llegó el momento de volver.

Huelva, «ponte guapa», ¡que salimos a la calle! Y te vamos a llenar de alegría, de fervor… ¡Y de Fe!

Artículo de opinión de Toni Garrido.

Imágenes: Manuel González.

Diseño del collage: Andrés Damota.